martes, 13 de enero de 2015

ULTRAS



En estas últimas semanas, se ha hablado incesantemente sobre un tema escabroso y antiguo: ¿Ultras sí o ultras no? Desde los comienzos del fútbol, las aficiones de cada equipo han sentido gran fervor ante los clubes. Desde los 80, existen grupos de radicales que utilizan la violencia para mostrar su apoyo a equipos. Todos conocemos algún Frente Ultra, pero los más conocidos son los Hooligans. Este grupo, que está formado por seguidores de multitud de equipos, mayoritariamente ingleses, tienen un único objetivo: destrozar al rival. Desde su comienzo, se han vivido centenares de sucesos relacionados con este sector de los hinchas. Pero en España no existe esa rama ultra tan violenta, sino que existe otra aún peor, que es más criminal. Desde Ultras Sur, hasta Biris Norte, pasando por Ultras Yomus, existen verdaderas organizaciones criminales, unas más radicales que otras, pero con la misma violencia. Pero hay un factor que hace que esa mezcla entre fútbol y violencia se haga todavía más explosiva: la política. Todos los frentes de España tiene una ideología, que hace que la tensión aumente cuando se junten dos aficiones de distinta y opuesta ideología, como pasó hace una semana con el asesinato de “Jimmy”, un ultra del Depor. Seguidores del Frente atlético, de ideología de derechas, se enfrentaron a seguidores del Riazor Blues, frente ultra del Deportivo de la Coruña, de izquierdas. Para mí, el fútbol es un deporte que se debe disfrutar, independientemente de la ideología del de al lado. Sí alguien que utiliza dicho deporte como pretexto para pegar, y que le peguen dice que “ama” el fútbol, debe replantearse si esa es la forma de disfrutar.

Jorge López Migallón.

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